5 consejos para dejar de morderte las uñas

5 consejos para dejar de morderte las uñas

5 consejos para no morderte las uñas

¿Harta de verte las uñas mordidas? Te damos 5 consejos para dejar de hacerlo

¿Por qué me muerdo constantemente las uñas? ¿Qué consecuencias –además de la estética– puede tener? Y, sobre todo, ¿cómo puedo evitarlo? Porque estoy harta de no poder lucir una manicura como es debido…

Si te haces estas preguntas, lo primero que debes saber es que no estás solo/a. Hasta un 30% de la población tiene este hábito, que los entendidos califican como onicofagia.

La mala noticia es que no hay una sola respuesta clara para ninguna de esas preguntas. En primer lugar, los motivos que nos llevan a mordernos las uñas son variados; y dependiendo de tu caso particular, la solución adecuada puede ser distinta:

  • Para lidiar con el estrés o la ansiedad.
  • Para concentrarnos.
  • Para reprimir emociones intensas.
  • Porque nos da placer.
  • Por aburrimiento.
  • Otros motivos menos comunes.

 

Efectos adversos, más allá de la estética

Unas manos bien cuidadas contribuyen a dar la sensación de seguridad y de elegancia; incluso los días que no hemos tenido tiempo de maquillar nuestras uñas. Por eso, el hábito de mordérselas puede resultar perjudicial para la imagen de nosotras mismos que queremos dar a los demás.

Pero las consecuencias que puede acarrear este hábito pueden dañar no solo nuestra imagen, sino también nuestra salud. Si el caso es muy severo, los propios dedos pueden sufrir heridas y las uñas podrían enquistarse, provocando dolor y un mayor riesgo de infecciones bacterianas. Por otro lado, las manos están en constante contacto con los objetos cotidianos como el teclado del ordenador, los pomos de las puertas o las llaves de casa, por lo que el peligro de contraer infecciones en la boca es también un factor a considerar.

¿Quién no ha conocido algún adolescente, obligado por sus padres a pintarse las uñas con aquel esmalte amargo y transparente? La efectividad de este método depende de la fuerza de voluntad de cada uno. Al fin y al cabo, sortear sus efectos es tan fácil como despintarse las uñas y volver a morderlas. Si de veras quieres abandonar el hábito, este tipo de producto puede ponerte a prueba, ayudándote a superar el impulso.

 

Consejos para dejar de morderte las uñas

  • Hacerte la manicura

Y la mejor manera de disminuir el deseo de morderte las uñas es, por supuesto hacerte la manicura. El semipermanente Geils Premium y otras aplicaciones resistentes hacen que sea imposible acceder a ellas y te lo pienses dos veces antes de arrancar la uña postiza. Un simple esmalte puede surtir efecto en casos leves, o llevar las uñas cortas para no poder morderlas sin hacerse daño. En todo caso, puedes estar segura de que tu técnica de Nails Factory va a saber darte una solución, porque ha visto con anterioridad casos como el tuyo en muchas ocasiones.

  • Reducir la ansiedad

Aunque es mucho mejor averiguar la causa, para buscar una solución personalizada. Si la ansiedad es el motivo, lo primero que deberías hacer es pedir ayuda profesional y acudir a terapia para aprender a lidiar con ella de otra manera y dejar de morderte las uñas.

  • Busca la concentración de otra forma

Para quienes se las muerden como método para concentrarse, para reprimir sus emociones o para paliar el aburrimiento, puede resultar útil sustituir este hábito por otro como el uso de pelotas antiestrés o anillos giratorios.

  • Masca chicle

Otras personas optan por mascar chicle, aunque esta solución tiene sus propias desventajas si se abusa de ella, como el efecto laxante de los chicles o el riesgo de desarrollar problemas bucodentales.

  • Come caramelos

Si te produce placer morderte las uñas, es posible que visitar a un terapeuta pueda ayudarte. Sea o no el caso, otra alternativa son los caramelos –recuerda: mejor sin azúcar– que nos aporten ese placer momentáneo por una vía distinta, evitando que recurramos a la onicofagia.

 

Si optas por hacerte la manicura puedes pedir cita en cualquier espacio Nails Factory pinchando aquí.

 

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