Celia, dueña de la franquicia Nails Factory en Colmenar

Celia Hernán es la propietaria de la franquicia Nails Factory en Colmenar Viejo

Tras un tiempo trabajando para una multinacional del sector de la óptica, a Celia Hernán Domínguez le apetecía volver al mercado laboral con una ocupación que le dejase tiempo libre para sus tres hijos. Algo que, aún a día de hoy, por desgracia solo es posible si trabajas para un familiar comprensivo o te pones al frente de tu propio negocio. La opción por la que se decidió esta emprendedora fue poner en marcha su propio negocio, en concreto, hacerse con una franquicia Nails Factory. «Me parecía muy atractivo, entre otras cosas por el tema de los horarios. Mi marido viaja con frecuencia, y soy yo quien se ocupa del día a día de la coordinación familiar, de los horarios y las tareas más habituales, y había de encontrar una opción que lo hiciese compatible con mi trabajo».

Nails Factory (NF): ¿Desde cuando tienes abierto tu centro?

Celia Hernán Domínguez (CHD): Desde hace año y medio. Y el motivo por el que elegí hacerlo en Colmenar Viejo es también ese: soy de aquí, toda mi familia es de aquí y la vida la tenemos hecha en Colmenar. Sería un despropósito que tuviese mis obligaciones familiares aquí, y el negocio lo montase a 20 kilómetros…

Colmenar Viejo tiene una población de 35.000 habitantes, más o menos, y la existencia de un salón Nails Factory está plenamente justificada por volumen de negocio.

NF: ¿Y por qué te decantaste por la estética y la belleza, en lugar de algún otro sector?

CHD: Desde el principio mi opción inicial fue un negocio de manicura y pedicura. La verdad es que soy muy coqueta, me gusta cuidar mi aspecto personal en todo cuanto pueda.

Pero además, analizando negocios y sectores, creo que el tema del maquillaje de uñas de manos y pies tiene un enorme futuro, porque no está amenazado, por así decir, por Internet. Se trata de un servicio que no se puede comprar, ni vender, a través de la red, sino que siempre ha de llevarse a cabo de una forma presencial. Cuántos negocios han desaparecido por no cumplir este requisito…

NF: Cuéntanos: ¿por qué elegiste hacerlo de la mano de una franquicia, y por qué Nails Factory, y no otra marca?

CHD: Pues porque basta con hacer una pequeña prospección, primero a través de la propia red y luego, más tarde, ya de forma digamos presencial, para darse cuenta de que Nails Factory es la mejor. Tiene unas maravillosas valoraciones en Internet, cuenta con una gama de productos y una calidad de los mismos que, al decir de las clientas y de las profesionales, es excelente. Y en mi caso concreto, como en Colmenar Viejo no había ningún salón de manicura y pedicura, exceptuando los regentados por personas asiáticas, basta que hayamos traído calidad para que el cambio se haya notado en este el escaso tiempo que llevamos abiertos.

La verdad es que, antes de empezar a interesarme por la marca nunca la había probado como clienta. Y me gusta mucho cómo nos enseña a gestionar los centros y lo bien que funciona la central: siempre están pendientes, todos los departamentos, de las peticiones de los franquiciados. La verdad es que el día a día interno funciona a la perfección; estoy encantada. Y esa conjunción entre la central y los franquiciados es la que hace que demos un servicio excelente: con decir que tengo clientas que vienen desde Madrid…

NF: Contando, como cuentas, maravillas de la marca, te preguntarán las clientas cómo hacerse franquiciadas…

CHD: Pues más de una y de dos clientas sí que me han preguntado por la franquicia. Y yo les doy mi opinión sincera, y les invito a que se pongas en contacto con el Departamento de Expansión, que es donde mejor sabrán encauzar sus inquietudes emprendedoras.

NF: Volvamos a los inicios, cuando tú te pones en contacto con la marca y sus responsables…

CHD: Ambos, mi marido y yo nos ponemos al habla en contacto con la central. Mientras tanto, ya le habíamos echado el ojo a un par de locales, que parecían muy interesantes comercialmente hablando, aquí en Colmenar. La verdad es que la zona donde inauguré finalmente la el centro es muy buena. Podría decirse que es el centro de la población: donde están los Juzgados, Hacienda y los comercios, las tiendas que más venden; es una zona de mucho tránsito.

Analizamos el plan de negocio y, como a ambos nos satisficieron las condiciones y el trato tan profesional, pero a la vez tan cercano que nos brindaron en la central, firmamos el contrato.

NF: Y comenzaste entonces la formación con tu equipo, ¿no es cierto?

CHD: Pues sí. Para mí lo más difícil ha sido buscar un buen equipo de trabajo. Sé cómo se hacen los servicios –lo que me parece fundamental para conocer el negocio–, pero yo no los realizo. Desde el principio tenía claro que deseaba dedicarme a la gestión del centro: tomo las citas y las confirmo, pido los productos a la central, hablo con las clientas y mantengo, en general, el ánimo del centro.

Algo que me funciona muy bien es que, cada 15 días, me reúno con mi equipo durante un rato y hablamos de lo que se puede mejorar, de lo que está bien o mal hecho para cambiarlo, y les sugiero cómo han de volcarse con las clientas, que son el alma del negocio.

NF: Cuéntanos qué recuerdos tienes del periodo de formación y de la propia inauguración.

CHD: Las profesoras fueron encantadoras, tanto Gema como Amaya, la directora Técnica de la marca. Y el día de la inauguración pues muy nerviosa, como es lógico. Ahora, eso sí conseguí que viniese todo el mundo en Colmenar. Y no contenta con eso, a los 6 meses hice otra fiesta para afianzar a la clientela, y fue un éxito rotundo.

La verdad es que no puedo quejarme: tengo lleno el centro durante todo el verano. Hombre, el resto del año los días más fuertes son lógicamente jueves, viernes y sábado. Y yo tengo mis trucos. Por ejemplo, en esa reunión con las técnicas les digo que les ofrezcan un café –sobre todo durante esa parte del año en la que tampoco es que el centro esté a rebosar– porque creo que éste es un negocio en el que resulta de enorme importancia el contacto directo con ellas, con las clientas. Me gusta pensar que somos, casi, como un gabinete terapéutico de psicología.

NF: Entonces, estando tan encantada, estás ya dándole vueltas a inaugurar un segundo Nails Factory…

CHD: Pues no creas, que lo he estado mirando. Y desde luego no lo descarto, aunque habré de afinar bien en el emplazamiento, como hicimos con éste. Está en mi lista de cosas pendientes.

NF: A ti, que te ocupas de satisfacer a las clientas, ¿qué te ha sorprendido de trabajar de cara al público?

CHD: Tratar directamente con las clientas no me parece especialmente complicado, como suele parecer a quien no ha tenido nunca un comercio. Pero claro, a lo mejor es porque a mí la gente me gusta. Y sí, las mujeres son exigentes con los servicios, pero es que están en su perfecto derecho como clientas.

Precisamente mi trabajo es ese: estar entre mi equipo y las clientas, procurando que todo el mundo esté a gusto en mi centro y deseen regresar. Tenemos una clientela estupenda, que además puedo presumir de su fidelidad, entre otras cosas porque como he comentado anteriormente la zona es muy buena.

NF: Según han comentado en este mismo blog franquiciadas compañeras tuyas, la calidad de los productos también ayuda a fidelizar, ¿verdad?

CHD: Los productos son fenomenales. Y ahora, con la máxima calificación: 10 free nada menos. Se lo comento a menudo a las clientas, y aprovecho para explicarles las excelentes cualidades de toda la gama de productos de Nails Factory. Porque uno ha de ser el primero en estar orgulloso de sus logros, y yo estoy aquí como representante de la marca a todos los efectos.

NF: Y de tu vida fuera del centro, ¿qué puedes contarnos? ¿Cuáles son tus aficiones?

CHD: Pues la verdad es que me gusta mucho la vida social. Tanto a mediodía, los fines de semana y festivos, a la hora del vermut, como por las noches: cena, copas con los amigos… Siempre estoy dispuesta para salir.

También me gusta leer, sobre todo títulos relacionados con la Psicología. De hecho, no descarto cursar estudios en cuanto tenga ocasión y mis hijos se valgan un poco más por sí mismos. Pero no practico habitualmente ningún deporte. Lo que me apasiona es estar rodeada de amigos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *