Nails Factory inaugura un nuevo espacio en Boadilla del Monte

Nails Factory inaugura un nuevo espacio en Boadilla del Monte

Nails Factory inaugura un nuevo espacio en Boadilla del Monte

«Llegó un momento en el que trabajaba de ocho a ocho, y todavía me llevaba tarea para terminarla en casa. No paraba de atender a clientes ni en vacaciones», recuerda Almundena González, la nueva franquiciada de Nails Factory en Boadilla del Monte (Madrid). «Hasta que los médicos me diagnosticaron estrés por cansancio crónico. Y claro, llegó el momento de parar y pensar detenidamente en lo que estaba haciendo con mi vida». El negocio familiar, una conocida cadena de talleres automovilísticos de importación y exportación de neumáticos, era el causante de este problema.

Al que esta emprendedora madrileña puso coto de inmediato: un año sabático, alejada de responsabilidades profesionales, le sirvió para darse cuenta de que no quería volver a ser esclava del trabajo. «Me gusta estar ocupada y rendir, como a todo el mundo; pero una cosa es eso, y otra vivir por y para el trabajo. Comencé a buscar entonces algo más sencillo, aunque rentable, que me permitiese una rutina que me dejase vivir; un negocio al que imprimir mi propio ritmo. Y crecer con él», explica, dejando volar la imaginación y pensando si su siguiente emplazamiento podría estar en Villaviciosa de Odón, que conoce bien de su etapa universitaria, o en la zona de Montecarmelo, al norte de la capital.

Y de hecho, ha realizado la formación como franquiciada inversora, no autoempleada. Es decir, no tanto para prestar servicios de uñas junto a sus técnicas, sino atendiendo a las clientas, «ocupándome de que el negocio salga adelante, de promocionarlo –que es lo que mejor se me da– hacerlo crecer y que me permita repetir, a nada que las cosas se den bien, que se van a dar, dentro aproximadamente de un año». Los cursos de dirección de personal efectuados por la nueva franquiciada de Nails Factory van a resultarle de gran utilidad.

Licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Europea, Almudena estuvo unos años ejerciendo en Telemadrid. «Quiero aplicar precisamente esos conocimientos de marketing y comunicación a la hora de atraer público a mi centro. Mi tarea va a ser esa: que las clientas me elijan, a pesar de la oferta existente en Boadilla, en donde tengo claro que las mujeres saben valorar la calidad, siempre que el precio sea razonable, como es el caso de Nails Factory».

Los lógicos nervios previos a la apertura acompañan a esta emprendedora, que tiene listos de momento 42 m2 de su espacio Nails Factory, donde dispone de cuatro puestos y una cabina de Oblink, reservándose 70 m2 más «para crecer conforme lo pida el negocio, que esperamos que sea pronto».